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Pilates y enfermedades reumáticas

Introducción al artículo sobre pilates para enfermedades reumáticas:

Pilates para enfermedades reumáticas, el artículo, fue escrito sobre la base de una investigación de revisión sistemática que está escrito mas adelante. Veremos a continuación y en primer lugar el resumen de esta investigación. En segundo lugar, veremos la propia pesquisa en sí, hecha en un artículo para mejorar la comprensión de la lectura. Disfruta de tu lectura del tema:

mujer con enfermedades reumáticas

LOS EFECTOS DEL MÉTODO PILATES EN PACIENTES CON ENFERMEDADES REUMÁTICAS: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resumen general de lo que verá en el artículo pilates para enfermedades reumáticas:

Tema:

Revisar a través de ensayos clínicos aleatorizados si la práctica del método Pilates altera por lo tanto la sintomatología de individuos con enfermedades reumáticas.

Métodos:

Se realizó una búsqueda en las bases de datos Pubmed, Science Direct y Scopus. Por lo tanto, veremos ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron principalmente los efectos de las clases del método Pilates en pacientes con enfermedades reumáticas asociadas o no a otras técnicas.

Resultados:

De acuerdo con los 1713 estudios identificados, se incluyeron seis. Se realizaron dos estudios con pacientes con espondilitis anquilosante, uno con pacientes con fibromialgia, otro con mujeres con osteoporosis posmenopáusica, otro con jóvenes con artritis idiopática juvenil y además uno con pacientes con esclerosis múltiple.

El método Pilates mostró resultados superiores en calidad de vida, funcionalidad y de manera similar en la reducción del dolor en todas las enfermedades evaluadas al comparar con otras técnicas. Los pacientes con espondilitis anquilosante, artritis idiopática juvenil y esclerosis múltiple mostraron una mejora adicional en moverse de forma articular y en el rango de movimiento. Por analogía, sólo dos estudios evaluaron los efectos del método con la deformación y no hubo diferencia significativa entre las técnicas. El metanálisis no se realizó debido a las diferentes patologías y a los resultados evaluados.

Conclusión:

El método Pilates es eficaz y seguro para la reducción del dolor, la mejora de las funciones, la movilidad articular y la calidad de vida en pacientes con enfermedades reumáticas de tal manera que se pueda incluir como una forma de tratamiento.

Palabras clave: enfermedades reumáticas; revisión; terapia de ejercicio.

INTRODUCCION DEL ARTICULO PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS.

Las enfermedades reumáticas se caracterizan principalmente por trastornos inflamatorios que afectan a los órganos y articulaciones (Ceerz et al., 2014), siendo una de las enfermedades crónicas con mayor potencial para inducir la limitación física y otra discapacidad (Junior, 2010). Entre los más frecuentes se encuentran la artritis reumatoide, la artritis idiopática juvenil, el lupus, la osteoartrosis, la gota, la fibromialgia, la espondilitis anquilosante y la esclerosis sistémica (Ceerz et al., 2014; Junior et al., 2010; Meesters et al., 2014).

Sólo para ilustrar: síntomas como dolor inflamatorio, disminución de la fuerza muscular y rigidez articular se encuentran en la mayoría de las enfermedades reumáticas y generan pérdida de funcionalidad, mientras que afectan el rendimiento de las actividades de la vida diaria (Junior et al., 2010; Harveyl, 2005). Además, algunos factores psicosociales como los trastornos del estado de ánimo, la depresión y los trastornos del sueño por analogía también aparecen constantemente como consecuencia de estos cambios físicos (Harvey, 2005; Meesters et al., 2014).

Ejercicios para regular la progresión de las enfermedades.

En primer lugar, el tratamiento de las enfermedades reumáticas generalmente consiste en el uso de medicamentos específicos para cada patología, que promueven el control del dolor, trastornos del sueño y trastornos del estado de ánimo (Harvey, 2005). En segundo lugar, debemos considerar que el ejercicio regular es también un factor importante para controlar la progresión de estas enfermedades y mejorar la aptitud física y la funcionalidad, especialmente en las personas con riesgo cardiovascular (Yu et al., 2012; Harvey, 2005; Giuseppe et al., 2015).

En estos casos y, sobre todo, la actividad física trae como beneficios el fortalecimiento muscular, acondicionamiento aeróbico, mejora de la calidad del sueño y la calidad de vida, reducción de los síntomas de la depresión, dolor y fatiga muscular y mejora de la capacidad cardiorrespiratoria (Kelley et al., 2014; Altan et al., 2009; Prado et al., 2013).

mujer afroamericana fitness con enfermedades reumáticas

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: ALGO REAL

En primer lugar, debemos saber que uno de los ejercicios que pueden ser practicados de forma segura por personas con enfermedades reumáticas es el método Pilates (Altan et al., 2012; Altan et al., 2009; Mendoná et al., 2013). Estos ejercicios promueven la movilidad articular y el fortalecimiento y estiramiento de los músculos, con énfasis en la musculatura central (abdomen, paravertebral, glúteo y perineo) que por lo tanto resultan en la estabilización espinal (Wells et al., 2012; Latey, 2002, Muscolino et al., 2004).

Además, todos los movimientos integran los principios de centralización, concentración, control, precisión, fluidez y respiración. Además, estos principios proporcionan principalmente alineación articular, mejora de la fuerza muscular y flexibilidad y desarrollan principalmente el equilibrio del cuerpo y la mente (Wells et al., 2012; Latey, 2002; Altan et al., 2012).

Actualmente, el método Pilates se utiliza para la rehabilitación de varios trastornos musculoesqueléticos (Latey, 2002), sin embargo, hay innegablemente pocos estudios científicos utilizando este recurso como tratamiento de enfermedades reumáticas, mientras que no hay ningún estudio sintetizando estos datos. Por lo tanto, el objetivo de este estudio es verificar, por lo tanto, a través de una revisión sistemática de la literatura con ensayos clínicos aleatorizados, si la práctica del método Pilates altera la sintomatología de individuos con enfermedades reumáticas.

MATERIAL Y MÉTODOS

Buscar en los libros con el fin de mejorar la investigación.

La investigación se llevó a cabo con el efecto de separar ensayos clínicos que evaluaron los efectos del método Pilates en enfermedades reumáticas. Además, las bases de datos utilizadas en la investigación fueron Medline a través de Pubmed, Scopus y Science Direct desde noviembre de 2014 hasta abril de 2015. La estrategia de búsqueda incluía un solo término: “Pilates”. Claro está, se consultaron referencias a los artículos incluidos para identificar otros estudios admisibles.

En primer lugar, echemos un vistazo a los criterios de inclusión y exclusión:

Sobre todo incluimos estudios clasificados como ensayos clínicos publicados en revistas indexadas que evaluaron a una población con enfermedad reumática sometida a la intervención con el método Pilates asociado o no con otras técnicas. Además debe advertirse que los artículos incompletos han sido excluidos y del mismo modo los que están en un idioma distinto del inglés, portugués o español.

Los resultados fueron, sobre todo y por cierto los que se condicen a los efectos del método Pilates en pacientes con alguna enfermedad reumática.

Selección de estudios y extracción de datos

Debido a la mejora de la investigación, la selección de artículos fue llevada a cabo por dos revisores de forma independiente y ciega en todas las etapas. De igual forma , cuando había desacuerdo con respecto a los criterios de elegibilidad hubo un intento de llegar a un acuerdo entre los revisores y, si es necesario, se llamaría a un tercer revisor. Poco después, se excluyeron los artículos duplicados.

En la primera etapa, los títulos de los estudios fueron leídos. Se excluyeron aquellos que no cumplían los criterios de inclusión de este estudio.

En la segunda etapa, los resúmenes de los estudios seleccionados se leyeron en la primera etapa. Una vez más, aquellos que no se ajustan a ninguno de los criterios de inclusión determinados fueron rechazados.

En la tercera etapa, todos los estudios que no fueron eliminados en estas dos primeras etapas fueron leídos para la selección de los que se incluyeron en esta revisión. Poco después, los datos sobre los efectos del método Pilates, incluyendo valencias físicas y psicológicas, fueron extraídos de los artículos.

Resultados

Búsqueda en la literatura

Características generales de los estudios

Las principales características de los seis estudios incluidos se encuentran en la Tabla 1. Dos de los seis estudios se realizaron con pacientes con espondilitis anquilosante (Altan et al., 2012 y Rosu et al., 2014), uno con pacientes con fibromialgia (Altan et al., 2009), una con mujeres con osteoporosis posmenopáusica (K’káakir et al., 2013), una con jóvenes con artritis idiopática juvenil (Mendon’a et al., 2013) y otra con pacientes con esclerosis múltiple (Guclu-Gunduz et al., 2014).

El tamaño de la muestra osciló entre 26 (Guclu-Gunduz et al., 2014) y 96 participantes (Rosu et al., 2014) y el rango de edad de los pacientes osciló entre ocho (Mendoná et al., 2013) y 69 años (Altan et al., 2012). Por lo tanto, es bueno explicar que cuatro estudios incluyeron hombres y mujeres (Altan et al., 2009, Altan et al., 2012, Rosu et al., 2014, Mendoná et al., 2013) y dos estudios incluyeron sólo mujeres (K-Koakir et al., 2013 y Guclu-Gunduz et al., 2014).

Sólo para ejemplificar: se compararon diferentes técnicas con el método Pilates y se evaluaron diferentes resultados

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: ANÁLISIS DEL 1ER ESTUDIO SOBRE LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE.

Los efectos del método Pilates en la espondilitis anquilosante se evaluaron principalmente en dos estudios. Para ello: el estudio de Altan et al., 2012 se llevó a cabo con 53 pacientes y evaluó los efectos de un programa de ejercicios de Pilates en la capacidad funcional durante 12 semanas. Este resultado se analizó principalmente a través del cuestionario Bath Functional Index para la espondilitis anquilosante (BASFI), además de los resultados de la actividad de la enfermedad, la movilidad de la columna vertebral, la expansión torácica y, además, la calidad de vida.

La actividad de la enfermedad se midió utilizando el cuestionario del índice de actividad de baño (BASDAI), que ciertamente se compuso de seis preguntas relacionadas con la rigidez matutina y el dolor y la calidad de vida de las articulaciones a través de un cuestionario específico para la enfermedad (ASQOL). La movilidad de la columna vertebral fue obtenida por el Bath Metric Index (BASMI) y complementada por la medición de la expansión torácica durante la inspiración máxima y la expiración forzada.

Poco después del período de intervención, el método mostró una mejora significativa en la funcionalidad, la movilidad de la columna vertebral y la actividad de la enfermedad en comparación con un programa de ejercicio estándar para el tratamiento de la espondilitis anquilosante. Como resultado final después de 12 semanas sin ejercicio, este resultado se mantuvo sólo para la movilidad de la columna vertebral, sin diferencia significativa entre las intervenciones en el entrenamiento.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMATICAS: ANALISIS DEL 2o ESTUDIO SOBRE LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE.

El estudio de Rosu et al., 2014 comparó principalmente los efectos de Pilates en la función pulmonar y la actividad de la enfermedad combinada con las técnicas McKenzie y Heckscher en 96 pacientes. La combinación de los tres métodos se realizó para dirigir el tratamiento de manera más funcional a las regiones del cuerpo más afectadas por la espondilitis anquilosante, siendo el método Heckscher para la región cervical y las extremidades superiores, Pilates para la columna dorsal, abdomen y control respiratorio y Mckenzie para la rehabilitación pélvica y la columna lumbar a través de la corrección de la postura en lordosis.

Se evaluaron el dolor de resultados (Escala analógica visual – VAS), la actividad de la enfermedad y la funcionalidad mediante cuestionario específico (BASDAI y BASFI), la movilidad espinal (BASMI, la prueba Schober modificada y la distancia de dedo a tierra), además de la función pulmonar a través de la expansión torácica y la capacidad vital por espirometría.

Como resultado, poco después de 48 semanas de intervención, la combinación de los tres métodos mostró una mejora significativa en el dolor, la movilidad lumbar, la actividad de la enfermedad, la funcionalidad y la función pulmonar en comparación con un protocolo de ejercicios de calentamiento, aeróbicos y de estiramiento. De hecho, no hubo diferencia en la capacidad vital entre los grupos y la expansión torácica mejoró significativamente sólo en el grupo de ejercicio convencional.

¿CUÁL ES LA MEJORA SIGNIFICATIVA MEDIANTE LA REALIZACIÓN DE PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS? ANALIZANDO LA FIBROMIALGIA.

Los efectos del método Pilates también se han evaluado en otras enfermedades reumáticas. En 49 mujeres con fibromialgia, un estudio investigó los efectos del método Pilates en el dolor, la funcionalidad y la calidad de vida (Altan et al., 2009). El dolor fue evaluado por VAS y contando el número y la intensidad del dolor de los puntos sensibles usando un algebraómetro. La funcionalidad se midió a través de la prueba de sit and raise y la calidad de vida a través de la aplicación de dos cuestionarios (Cuestionario sobre el impacto de la fibromialgia – FIQ y nottingham cuestionario de perfil de salud – NHP).

Después de 12 semanas de intervención, las mujeres que practicaron los ejercicios de Pilates mostraron una mejora significativa en el dolor (VAS) y la calidad de vida en comparación con aquellas que se sometieron a un protocolo de estiramiento activo y pasivo seguido de técnicas de relajación. Tres meses después del final del programa, no hubo diferencias significativas en las mismas variables analizadas entre los dos métodos de ejercicio.

¿Y CUÁLES SON LOS EFECTOS DE PILATES PARA LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS EN RELACIÓN CON EL DOLOR Y LA CALIDAD DE VIDA? ANÁLISIS DE LA OSTEOPOROSIS POSMENOPÁUSICA

El efecto de un programa de Pilates en el dolor y los resultados de la calidad de vida en 60 mujeres con osteoporosis posmenopáusica se comparó con un protocolo de ejercicio de extensión torácica de un año (K-k-akir et al., 2013). Estos ejercicios fueron realizados en la posición sentada y practicados en casa por cada paciente. La evaluación del dolor se realizó a través de VAS y la calidad de vida a través de un cuestionario específico para la osteoporosis (Qualeffo-41). La capacidad funcional de estas mujeres también se evaluó a través de la prueba de 6 minutos a pie, la prueba de pie y de pie y contando el número de caídas.

Después del final de la intervención, todos los parámetros evaluados mostraron una mejora significativa en las mujeres en el grupo Pilates en comparación con los del grupo de control. El número de caídas no se puede evaluar estadísticamente debido al bajo número registrado en ambos grupos durante el estudio.

Mujer realizando pilates en reformer

ANÁLISIS DE LOS EFECTOS DE PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: ARTRITIS IDIOPÁTICA

Los efectos del método Pilates en la calidad de vida de 50 jóvenes de entre ocho y 18 años con artritis idiopática juvenil se analizaron durante un período de seis meses (Mendoná et al., 2013). Los ejercicios de Pilates se realizaron sobre el terreno y también en cuatro equipos específicos del método (Reformer, Cadillac, Barrel y Chair). Estos ejercicios se adaptaron principalmente según la capacidad física y cognitiva según el grupo de edad de los participantes.

La calidad de vida se midió utilizando el cuestionario PedsQL 4.0, utilizado específicamente para niños y adolescentes. Para la relevancia clínica de este mismo resultado, se puede el VAS para la evaluación del dolor articular, escala pediátrica pEPM-ROM para rango de movimiento de 10 articulaciones y el cuestionario CHAQ para evaluar el grado de discapacidad en las actividades de la vida diaria.

Poco después de seis meses de intervención, hubo una mejora significativa en todas las variables medidas en individuos que practicaron Pilates en comparación con un grupo que realizó un protocolo de ejercicios de calentamiento, fortalecimiento y estiramiento.

Además, la mejora de la calidad de vida fue observada sorprendentemente tanto por los participantes como por sus guardianes. El método Pilates ha demostrado tener un impacto físico y psicológico positivo en la calidad de vida de los pacientes con artritis idiopática juvenil al reducir la intensidad del dolor, mejorar el rango de movimiento y especialmente la capacidad funcional.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

En un estudio de 26 mujeres con esclerosis múltiple leve a moderada, Guclu-Gunduz et al., 2014 compararon los efectos del método Pilates con un programa de ejercicio activo durante dos meses. Los ejercicios de pilates se realizaron en el suelo utilizando accesorios y en diferentes ejercicios de decúbito, mientras que los ejercicios activos fueron realizados en casa por cada paciente, estimulando la respiración diafragmática. Los resultados evaluados fueron: equilibrio, basado en la escala Berg y ABC Scale (Actividades específicas de equilibrio de confianza), movilidad funcional a través del cronometrado e ir a caminar y levantar pruebas y fuerza muscular de las extremidades superior e inferior con el uso de dinamómetro portátil. Después del período de intervención, el método Pilates mostró una mejora significativa en las variables evaluadas, considerando ser eficaz para mejorar el equilibrio, la movilidad y la fuerza muscular en mujeres con esclerosis múltiple.

Evaluación de la calidad

Discusión

El método Pilates demostró ser más eficaz y seguro en todas las enfermedades reumáticas analizadas (Altan et al., 2009; Altan et al., 2012; K-K-akir et al., 2013; Rosu et al., 2014; Mendoná et al., 2013; Guclu-Gunduz et al., 2014) en comparación con otras técnicas de tratamiento, sin presentar efectos adversos.

La información sobre este tema es escasa y de moderada calidad metodológica y la heterogeneidad clínica no permitió el metanálisis. Fibromialgia, espondilitis anquilosante, osteoporosis posmenopáusica, esclerosis múltiple y artritis idiopática juvenil fueron las patologías evaluadas por estudios clínicos aleatorizados incluidos en esta revisión. Los principales resultados analizados fueron el dolor, la calidad de vida, la capacidad funcional, la actividad de la enfermedad y la funcionalidad.

Según Fernández-de-Las-Penés et al., 2005 no todos los ejercicios son beneficiosos para la espondilitis anquilosante y es necesario establecer un protocolo de tratamiento kinesioterapéutico para la enfermedad. Los autores demostraron que los ejercicios de reeducación postural global (GPR) generan mejores resultados en los índices BASFI, BASDAI y BASMI en comparación con la fisioterapia convencional, compuesta de ejercicios pulmonares y flexibilidad.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: OBTENER AYUDA DE RPG Y STRETCHING.

Según los autores, debido a que es un método global y hace hincapié en las cadenas musculares, los resultados del GPR fueron superiores al estiramiento analítico que se utiliza en la fisioterapia porque no hay integración entre los músculos.

Los dos estudios sobre la enfermedad evaluados en esta revisión también obtuvieron resultados positivos con el método Pilates, demostrando ser una técnica segura y que se puede utilizar como una alternativa de tratamiento para individuos con espondilitis anquilosante. Según Dagfinrud et al., la fisioterapia de 2005 debe realizarse de forma continua y en todas las etapas de la enfermedad, ya que sus beneficios en la prevención de limitaciones funcionales y la recuperación de una movilidad articular adecuada sólo se observan en el momento en que el paciente las realiza.

Posiblemente, por esta razón, no hubo cambios significativos en las variables analizadas en la deformación en comparación con los valores basales en el estudio por Altan et al., 2012.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: ARTRITIS REUMATOIDE JUVENIL.

En el estudio evaluado en Pilates y artritis reumatoide juvenil, los efectos del método fueron positivos y se pueden considerar parte de un programa de rehabilitación para estos pacientes. Según Klepper, 2003 ejercicios de tierra con pequeño impacto promueven un mayor fortalecimiento muscular y funcionalidad en comparación con los que se practican en ambientes acuáticos, y el uso de la carga es importante para el desarrollo óseo.

Estos hallazgos refuerzan la importancia de los resultados encontrados con el método Pilates en niños con artritis idiopática juvenil porque es una actividad de bajo impacto que utiliza la resistencia elástica de los manantiales (Mendoná et al., 2013). Klepper, 2013 también sugiere que la elección de los ejercicios se realice de acuerdo con las necesidades, objetivos y preferencias de cada niño, y los que se practican en grupos, cuando sea posible, promuevan mejores resultados físicos y sociales.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: CONCLUSIONES SOBRE LOS EFECTOS SOBRE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

Al igual que con los hallazgos de Guclu-Gunduz et al., 2014 Freeman et al., 2010 demostró que un programa pilates durante ocho semanas con énfasis en el fortalecimiento de los músculos estabilizadores del tronco promueve la mejora del equilibrio y la movilidad articular en ocho pacientes con esclerosis múltiple. Dalgas et al., 2008 informa que tanto los ejercicios de resistencia y fuerza son bien tolerados y beneficiosos para estos individuos, sin embargo, uno debe evaluar individualmente la capacidad y las necesidades de cada paciente para determinar el tratamiento más adecuado.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: CONCLUSIONES SOBRE LOS EFECTOS SOBRE LA OSTEOPOROSIS.

En 2012 se comparó la práctica de ejercicios funcionales y de estabilización con la fisioterapia convencional en individuos con osteoporosis y concluyó que estos proporcionan mejores resultados para la reducción del dolor y la mejora de la funcionalidad y la calidad de vida. Estos hallazgos están en consonancia con el estudio realizado en el informe de k-k-akir et al., 2013 evaluado en esta revisión. Howe et al., 2011 afirman que el ejercicio mejora la densidad ósea en mujeres con osteoporosis posmenopáusica en comparación con las mujeres sedentarias.

En un metanálisis, los autores concluyeron que los ejercicios dinámicos de alta intensidad como correr y bailar son los más indicados para mejorar la densidad ósea de la cadera en comparación con los ejercicios de baja intensidad, como caminar y Tai Chi. En cuanto al riesgo de fracturas, ninguno de los ejercicios evaluados por el estudio mostró una diferencia significativa, una variable que no puede ser evaluada por K-k-akir et al., 2013 debido al bajo número de muestras.

PILATES PARA ENFERMEDADES REUMÁTICAS: EFECTOS DIRECTOS DISFRUTADOS EN LA FIBROMIALGIA.

Gowans et al., 2001 demostraron que un programa de estiramiento y ejercicios aeróbicos promueve la mejora del estado de ánimo y la funcionalidad en pacientes con fibromialgia. Resultados similares fueron encontrados por el estudio de Altan et al., 2009 evaluado en esta revisión. Sin embargo, aunque los ejercicios generalmente mejoran la capacidad física de estos pacientes, Jentoft et al., 2001 informan que se obtienen mejores resultados de disminución de la ansiedad, el dolor y la depresión cuando se realiza un protocolo de ejercicio combinado (calentamiento, aeróbico, fortalecimiento, estiramiento y relajación) en ambientes acuáticos.

Conclusión

Los ejercicios de pilates promueven un impacto positivo en la calidad de vida y la funcionalidad, mejorando la movilidad articular, el fortalecimiento muscular, la disminución del dolor y la actividad de la enfermedad en pacientes con espondilitis anquilosante, fibromialgia, artritis idiopática juvenil, osteoporosis posmenopáusica y esclerosis múltiple.

Aunque los resultados obtenidos con la práctica de Pilates son superiores a las técnicas evaluadas en esta revisión, el método no sustituye a un programa de ejercicios convencionales indicados para cada patología analizada, sino que puede incluirse como modalidad de kinesioterapia. Los estudios ya realizados no presentan una estandarización del método y esta variabilidad puede interferir en la conclusión de los estudios, además de ser un factor limitante para demostrar científicamente la eficacia del método.

Artículo escrito por Ge Horak, fisioterapeuta que trabaja con pilates.

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